Bienvenidos a mi rincón secreto (o no tan secreto), el lugar donde mezclo pomelo con caramelo, y añado varios cubitos de hielo. Para que lo ácido sea algo más dulce, y el frío haga todo un poco más a mi manera. El resto de mis sentimientos se encuentran guardados en las cajas de zapatos, debajo de mi cama, pero no se lo contéis a nadie.


11 de agosto de 2010

Lágrimas.

Soy un imán para los problemas envuelto en carmín rojo, voy sucumbiendo a cada beso sucedido de un te quiero, convertido en un castigo hoy. Prefiero ser el látigo en la piel del enemigo, no sufrir más ni sentirme con el corazón herido. ¿Amor sincero?, seré un cero a tu izquierda, serás testigo. Porque si sales ileso es porque estás preso por una presión que aumenta. Hace tiempo que dejé de pensar en mí y te abrí este corazón, ahora estoy a punto de dejarlo todo de lado para salir del lodo. Pero sólo me caen lágrimas, la esencia de la vida y la muerte, que convierten un corazón latente en uno inerte, con la experiencia de saber que aquí sólo estamos de paso. La violencia y el rechazo conviven con la riqueza y el declive, rodeados entre lágrimas en esta ciencia a la que llaman vida, una partida a la que todos jugamos y llamamos existencia. Ahora sólo me quedan lágrimas pegadas a mis ojos y a mis actos, lágrimas que ciegan mi conciencia y la describen, lágrimas de ira cuando el tiempo nos embiste, dejadme llorar a solas, triste. Cuando fortalezas de hormigón pasan a ser castillos de arena, y el aire que ayer daba vida ahora te envenena. Cuando sufres condena sin ser culpable, porque un juez implacable llamado tiempo hace de alas cadenas, y es entonces cuando la angustia se almacena, la mente sufre, el corazón se rompe y el sabor dulce se transforma en azufre. Tu lumbre particular se quema junto con tus obras de arte, y sueños palpables huyen mil veces de aquí a Marte. Cuando el odio no espera que a te apartes y golpea, y no hay sedante que calme el dolor de los que te rodean. Cuando la marea de la vida llega hasta tu barbilla y estás solo, pidiendo ayuda a gritos y el silencio espía. Cuando pesadillas nocturnas son dramas diarios, y tu ángel de la guarda de repente es tu sicario. Cuando el mundo insiste en mostrarte su lado amargo y no vas a ninguna parte aún dando pasos más largos. Cuando cada día es un letargo por arrepentimiento de algo que tu conciencia te recuerda por momentos. Cuando todo son lamentos y sentimientos de derrota, buscas alivio y lo único que notas son lágrimas ácidas de muerte y retroceso, páginas escritas con la duda del proceso en un estado mental distraído, converso con los látigos del tiempo que golpean lo vivido. Debo huir pero mis ojos lloran, sólo es un rito, lágrima de dudas y canciones mientras me vierto en un vaso. Vivimos muertos por ser esclavos del comercio de una industria que exprime al peón, que lo revienta, porque el precio de cumplir un sueño es una vida en venta. Encuentro lágrimas, deudas y quimeras incompletas. Batallas inmortales y rentas que son prisioneras de llantos de tantos que sufrieron por envidia. Envío mis cartas a Dios y me devuelve siempre frías lágrimas. Árticos paisajes del espíritu, revólveres del tiempo y devaneos del lenguaje, mundo estático, trágica comedia verso de inversión, de libertad en esta celda, donde reinan sólo lágrimas. Imágenes que pasan con el viento, pasiones de poesía y un grial de sentimientos. ¿Quieres secar mis ojos llenos de lamentos?
Prefiero evitarte el sufrimiento a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mi foto
Las personas estamos condenadas a ser libres, porque una vez que estamos en este mundo somos responsables de todo lo que hacemos. No importa que nos amen o nos critiquen, que nos respeten, nos honren o nos difamen, que nos coronen o nos crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.