Bienvenidos a mi rincón secreto (o no tan secreto), el lugar donde mezclo pomelo con caramelo, y añado varios cubitos de hielo. Para que lo ácido sea algo más dulce, y el frío haga todo un poco más a mi manera. El resto de mis sentimientos se encuentran guardados en las cajas de zapatos, debajo de mi cama, pero no se lo contéis a nadie.


3 de septiembre de 2010

Gracias por estos 6 meses.

Empezaré por el principio.
No recuerdo exactamente cómo nos conocimos, ni el momento en el que te agregué, si fui yo o fuiste tú. Ni quién habló primero con quién, pero tampoco importa, dicen que los mejores comienzos son los que pasan desapercibidos. Y al nuestro le pasó eso. Quizás, intuyo, que un día cualquiera nos dio por hablar, y descubrimos entonces la cantidad de cosas que tenemos en común. Y yo, que soy una persona que confía muy rápido en la gente, te conté mis problemas, y tú a mí los tuyos, y vimos que coincidíamos en más cosas de las que nos esperábamos (espero que sepas a lo que me refiero). A partir de ahí nos fuimos haciendo inseparables. Después, el día de la fogata esa en San Fernando, no recuero bien el nombre (yo me entiendo), nos vimos, nos dimos un abrazo y hablamos un poquito. Podría decirse que esa fue la primera vez que nos vimos y nos sirvió para estrechar lazos y conocernos más.
Luego coincidimos alguna que otra vez en el Conquistadores y un día de esos tantos, os vi, y empezamos a hablar, yo iba con mis otras amigas, que en ese momento no estábamos en nuestro mejor momento, y cuando me despedí de ellas me fui a las escaleras donde estabas tú con Bea, y os dije que me había acercado a despedirme de vosotras, que me iba a la parada a coger el autobús, y vosotras amablemente os ofrecisteis a acompañarme.  
Recuerdo perfectamente ese ratito.
Nos reímos un montón. Y le pedimos al hombretón ese que nos hiciera una foto, y entre que cogió el móvil del revés, no sabía cuál era el botón y nosotras descojonándonos en sus narices, no hubo demasiadas fotos decentes (aquello parecía una cámara oculta).
Aunque al menos conseguimos nuestra primera foto juntas, y que en su tiempo duró mucho de principal porque siempre me ha encantado, la verdad.
A partir de ese momento, que nos llevábamos super bien, y que yo ya estaba bastante harta de mis otras "amigas", decidí que iba a empezar a salir más con vosotras, que además me lo pasaba genial, y así fue, dejé de juntarme con las otras y empecé a salir contigo y tus amigas.
Con el tiempo no sé qué nos pasó, voy a llamarle lapsus, despiste, confusión, cualquier cosa. Pero dejamos de juntarnos sin motivos aparentes. Y yo fui juntándome con gente de San Roque que empezaba a conocer.
Un poco más adelante, el destino quiso que volviéramos a encontrarnos y bueno, a mí ya no me hacía mucha gracia verte, porque sinceramente la relación había dejado de ser lo que era después de todo ese tiempo, que a penas fueron varias semanas pero llegamos a borrarnos del Tuenti y cosas muy feas. Bueno, como iba diciendo el destino (o la casualidad) quiso que volviéramos a encontrarnos, y sucedió varias veces, porque tú eras amiga de gente de San Roque con la que yo salía y pues eso, empezaste a salir con nosotros junto con Irene y Paula. Nos vimos en el torneo en Nuria Cabanillas y a penas nos dirigimos la palabra, (por no decir que al principio ni los dos besos del saludo). No fue hasta un día en la Alcazaba, debido a que yo ya te conocía lo suficiente, y pude ver que te encontrabas mal (yo también lo estaba y sé que pudiste notarlo) cruzamos varias miradas tristes, y ya cuando nos íbamos, me preguntasteis que qué me pasaba, y yo que nada, que el amor es jodido (muy jodido) y os pregunté a vosotras, y más de lo mismo, aunque yo ya podía imaginarme por donde iban los tiros, y tú tampoco necesitabas imaginar mucho. Total, que hablamos un poco, nos desahogamos y acabamos en un abrazo, que si te digo la verdad llevaba mucho tiempo deseando que eso ocurriese, porque era muy incómoda la situación y yo no te guardaba ningún rencor. Entonces volvimos a agregarnos al Tuenti, a volver a hablar como siempre, a compartir secretos, risas, llantos, a compartirlo todo. Como siempre habíamos estado, y situación que no debió de cambiar nunca, pero yo soy de las personas que piensan que todo ocurre por alguna razón, que pocas veces juega un papel importante la casualidad, y si aquello pasó, fue porque tenía que pasar, y si ahora estamos así fue gracias a aquello, y que seamos una pandilla tan grande y que nos queramos tanto, y estemos tan unidos, todo es gracias, en parte, a lo que ha pasado tiempo atrás haya estado bien o mal. Lo que importa es el presente, y soy tan feliz que no me arrepiento de nada (sí, has leído bien, absolutamente de nada).
Pues bueno, por donde iba, después de todo ese malentendido volvimos a ser las de siempre, a diferencia de que estábamos más unidas. Y llegó mi cumpleaños, convirtiéndose gracias a vosotros en uno de los días (sin exagerar) más felices de mi vida. Sólo un gilipollas se encargó de chafarme lo poco que podría haberme aportado, que mínimo era celebrar el cumpleaños junto a todos, pero definitivamente él es un caso a parte y mejor ni nombrarlo.
Total, que me lo pasé de maravilla, y me hice miles de fotos con todos, y como no podía ser de otra manera me hice fotos contigo. Después de todo eso, y una vez que ya estábamos completamente perdonadas mutuamente volvió todo a una normalidad increíble, llegaron días de inmensa felicidad.
De risas en tu casa, con las salchichas sabrosas, lechosas, deliciosas, masticables, lamibles, comibles, etc.
De días en la Alcazaba, matando el aburrimiento por no matar a otras personas (Novia, ya tú sabes) o apartadas de los demás, contándonos nuestros secretos, nuestras cosas, ayudándonos, apoyándonos, (riéndonos).
De días en el Vive la Noche, con chorradas como ninguna, y risas, muchas risas (¿cuándo no?).
De días en Pardaleras y alrededores (con muerdos incluidos).
De días en San Francisco, liándola con cualquier tontería que se nos ocurría, ¡y adivínalo! (más risas, oh... y picos).
De ese día en la playa, especial como ninguno, (irrepetible). 
En resumen, que eres mi TODO joder. Esa persona que ha estado ahí a contracorriente, sin importar la situación, con una sonrisa dibujada en su cara, con un abrazo y un beso para alegrarme, has estado apoyándome en los peores momentos, y has compartido conmigo tus carcajadas y tus tonterías. Has sabido abrirme los ojos cuando era necesario, cuando necesitaba un poco de sinceridad, cuando había perdido el rumbo. Tú has estado siempre ahí. Y jolines Novia, que una persona como tú no se encuentra todos los días, que eres única, especial, increíble.  
Eres mi Novia y no hay nadie como tú.
QUE TE QUIERO CON LOCURA.
Unas gracias se quedan cortas, igual que decir que eres mi todo, mi vida entera, eso casi no sirve, porque se queda muy corto.
Pero de todos modos voy a darte siempre las gracias, que no son pocas cosas las que has hecho y haces por mí, y que sepas (y nunca se te olvide) que esto es un siempre, que vas a tenerme siempre a tu lado, para desahogarte, para reírte, para llorar...  
Para todo vas a tener aquí a tu Novia, siempre, ¿vale?
Que doy gracias por haber encontrado una Novia como tú.
Pues eso mi vida, mi buenorra, mi amor, mi todo y mucho más. 
Que te amo.

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Las personas estamos condenadas a ser libres, porque una vez que estamos en este mundo somos responsables de todo lo que hacemos. No importa que nos amen o nos critiquen, que nos respeten, nos honren o nos difamen, que nos coronen o nos crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.