Bienvenidos a mi rincón secreto (o no tan secreto), el lugar donde mezclo pomelo con caramelo, y añado varios cubitos de hielo. Para que lo ácido sea algo más dulce, y el frío haga todo un poco más a mi manera. El resto de mis sentimientos se encuentran guardados en las cajas de zapatos, debajo de mi cama, pero no se lo contéis a nadie.


9 de noviembre de 2010

Inclemencias.

Las lluvias torrenciales mezcladas con ácido comenzaban a causar estragos en mi mente, inundaban y se llevaban todo hasta los más recónditos e inciertos rincones, dejándo un ambiente desolador. Los vientos azotaban las ideas y los escurridizos pensamientos intentaban esconderse, resguardándose bajo las fachadas de los grandes edificios que yo misma había construido, bajo mis principios. Los volcanes comenzaban a entrar en erupción amenazando con convertirlo todo en cenizas casi al mismo tiempo en que los tsunamis arrancaban y se llevaban tras ellos cualquier cosa que encontraban a su paso. Los huracanes iban y venían haciendo remolinos y mezclándolo todo, como si de una gigantesca licuadora se tratase.
Y ahora, ahora vienen los terremotos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mi foto
Las personas estamos condenadas a ser libres, porque una vez que estamos en este mundo somos responsables de todo lo que hacemos. No importa que nos amen o nos critiquen, que nos respeten, nos honren o nos difamen, que nos coronen o nos crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.