Bienvenidos a mi rincón secreto (o no tan secreto), el lugar donde mezclo pomelo con caramelo, y añado varios cubitos de hielo. Para que lo ácido sea algo más dulce, y el frío haga todo un poco más a mi manera. El resto de mis sentimientos se encuentran guardados en las cajas de zapatos, debajo de mi cama, pero no se lo contéis a nadie.


9 de enero de 2011

Ser feliz.

Todo el mundo quiere ser feliz. Si tú le preguntas a alguien qué quiere lograr en su vida indudablemente te responderá ser feliz, pero si le preguntas cómo se quedará callado, dubitativo, y es muy seguro que ni te responda.

Hay que saber qué se quiere, qué se necesita, qué es imprescindible y por el contrario de qué se puede prescindir. Hay que marcar pautas y fijar preferencias. Hay que ser consciente de las cosas que se hacen, de los actos y de sus correspondientes consecuencias. Hay que saber hacer promesas, pero saber cumplirlas es mucho más importante. Hay que saber mentir sin que la verdad se nos olvide. Hay que saber perdonar. Hay que querer a nuestra manera y no a la manera que quieren los demás que les queramos, y viceversa. Hay que dejar que el amor haga su trabajo, que nos cree, nos transforme y nos instruya, pero jamás debemos dejar que nos destruya. Hay que hacer aquello que jamás imaginaríamos hacer. Hay que hacer todo lo que nos guste, sin que importe si le gusta a los demás. Hay que llorar. Hay que reír. Hay que saltar. Hay que hacer el amor como si no existiese un mañana. Hay que ser diferente a los demás, quemar nuestro disfraz, dejar el alma flotar. Hay que levantarse cada día con una sonrisa inmensa y con alguna de repuesto en el bolsillo, por si alguien nos roba la que llevamos. Hay que saber no tener miedo. Hay que saber que no hay nadie que pueda con nosotros. No hay barreras. Es un mundo entero para nosotros solos. Un mundo que se entregará a nosotros si nosotros nos entregamos a él, porque ésto es todo nuestro para hacer lo que nos de la gana. Millones de personas por conocer que nos enriquecerán y harán madurar. Millones de lugares por descubrir. Millones de emociones por sentir. Millones de mentiras por decir y verdades por desenmascarar. 

Millones de suspiros, de miradas, de sonrisas, de orgasmos, de caricias, de besos, de abrazos, de despedidas, de reencuentros, de desencuentros, de noches, de locuras, de borracheras, de amaneceres, de decepciones, de ilusiones, de esperanzas, de traiciones, de momentos, de recuerdos, de nostalgias. 

Tenemos una vida entera por delante que nos pertenece sólo a nosotros, que podemos hacer con ella lo que queramos, podemos triunfar o arruinarnos para siempre, y hagamos lo que hagamos estará en nuestra mano y lo habremos hecho porque quisimos.

¿Sabéis? Hoy en días nos rallamos por tonterías. Sí, por tonterías. No nos damos cuenta de que tenemos casi todo lo que queremos. Unas personas a nuestro lado que son tesoros, oro macizo. Y sólo nos preocupamos por estupideces. En vez de olvidarlo todo, de ser feliz, de estar unidos y entregarnos a algo merece la pena, porque sin lugar a dudas esto merece la pena más que ninguna cualquier otra cosa.

 ¡Si queremos, podemos!

1 comentario:

  1. Hola furcia buapa, me mola tu blog, me mola el chocolate, me mola el vodka pero.. lo que mas me mola eres TÚ.
    maaaaaaaaarre mi novia
    by: la CrIstIh surLokIitah

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Las personas estamos condenadas a ser libres, porque una vez que estamos en este mundo somos responsables de todo lo que hacemos. No importa que nos amen o nos critiquen, que nos respeten, nos honren o nos difamen, que nos coronen o nos crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.