Bienvenidos a mi rincón secreto (o no tan secreto), el lugar donde mezclo pomelo con caramelo, y añado varios cubitos de hielo. Para que lo ácido sea algo más dulce, y el frío haga todo un poco más a mi manera. El resto de mis sentimientos se encuentran guardados en las cajas de zapatos, debajo de mi cama, pero no se lo contéis a nadie.


31 de enero de 2011

Te voy a echar de menos.

Me he levantado a esta hora sólo para releerlo. Ayer no me dio tiempo bien, y no he podido dormir dándole vueltas a todo en mi cabeza, necesitaba analizar cada palabra, cada coma, cada espacio, para sacarle el mayor sentido.

Yo sabía que esto pasaría, lo sabía de sobra. Y no quería darme cuenta, me engañaba como tantas otras veces. Pero yo te entiendo, o quiero pensar que te entiendo. No te echo nada en cara, no te guardo rencor. Si lo haces bien hecho está, tus motivos tienes y es lo mejor, y yo no puedo hacer nada para intentar cambiar eso.

No sé qué pensarás ahora, si intento hacer como si no me importase es por hacerte las cosas más sencillas, o por hacérmelas a mí, hacerme antes a la idea de esto. Que no hay marcha atrás y las cosas nunca volverán a ser lo que era.

Pero pese a todo quiero que sepas que aquí tienes una amiga, que no tengas en cuenta lo que haga de ahora en adelante, por favor, porque no sé qué haré para asimilar esto, pero no te preocupes. Que sepas que yo también te voy a echar de menos, y mucho, ya te estoy echando de menos. Que si hago como que me das igual, no te lo creas, porque si has sido una de las personas más importantes de mi vida eso no va a cambiar en una escasa semana, ni tampoco en muchas, es más, creo que siempre vas a ser importante en mi vida, aunque cambien los sentimientos. Quiero que sepas que nunca fuiste una carga para mí, jamás. Que si alguien lo fue fui yo, que si algún tren se descarriló fue el mío.

Y mientras escribía esto me he prometido no llorar y fíjate, casi podría decirse que ya me he desangrado por dentro.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Muy bonito me ha emocionado muchissimo Gracias por esa sensación.

    ResponderEliminar

Mi foto
Las personas estamos condenadas a ser libres, porque una vez que estamos en este mundo somos responsables de todo lo que hacemos. No importa que nos amen o nos critiquen, que nos respeten, nos honren o nos difamen, que nos coronen o nos crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.