Bienvenidos a mi rincón secreto (o no tan secreto), el lugar donde mezclo pomelo con caramelo, y añado varios cubitos de hielo. Para que lo ácido sea algo más dulce, y el frío haga todo un poco más a mi manera. El resto de mis sentimientos se encuentran guardados en las cajas de zapatos, debajo de mi cama, pero no se lo contéis a nadie.


12 de febrero de 2011

Cuando echas algo de menos nada es suficiente.

Por eso en el amor nunca nada es suficiente, siempre vas a querer más. Sin lugar a dudas lo peor es echar de menos, sentir la sensación de que te encarcelas en tu mente y sólo esa persona tiene la llave para darte salida. El amor es así de complicado. Es normal. Cuanto más quieres más daño pueden causarte. En cambio, si te importase una grandísima mierda te pasarías todos esos quebraderos de cabeza por donde todos sabemos, pero no es el caso. Te importa, te preocupas, te das cuenta de que sinceramente esa persona es necesaria en tu vida. Lo que pasa es que el amor es una hijo de la gran puta, maldito, traicionero y rencoroso. No penséis que soy superficial, pero muchas veces no viene mal un polvo sin compromiso, mejor eso que nada. No hay sentimientos, sólo se pasa un buen rato. Aunque la gran mayoría de personas prefiera mezclarlo con sentimientos. Pero pensad una cosa, si es mutuo bueno, ¿pero eso cuántas veces ocurre? Casi siempre una persona tendrá más sentimientos que la otra, la balanza estará desequilibrada en la mayoría de las ocasiones, eso es lo malo.

1 comentario:

  1. :O me encanta tu blog¡ te sigo:DD
    el mío es: www.yomentalmentedivergente.blogspot.com
    unbeso:D

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Las personas estamos condenadas a ser libres, porque una vez que estamos en este mundo somos responsables de todo lo que hacemos. No importa que nos amen o nos critiquen, que nos respeten, nos honren o nos difamen, que nos coronen o nos crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.