Bienvenidos a mi rincón secreto (o no tan secreto), el lugar donde mezclo pomelo con caramelo, y añado varios cubitos de hielo. Para que lo ácido sea algo más dulce, y el frío haga todo un poco más a mi manera. El resto de mis sentimientos se encuentran guardados en las cajas de zapatos, debajo de mi cama, pero no se lo contéis a nadie.


29 de marzo de 2011

Rompámoslo todo a nuestro paso.

Había tanto silencio en la habitación que podía escucharse el tic-tac de su reloj, algo que le inquietaba y le relajaba casi a partes iguales. Podía recordar, por similitud, el pausado palpitar de su corazón y su cuerpo entre sus brazos. 
Y nítidamente iban viniendo a su mente todos esos momentos llenos de contrastes y tonalidades, sus emociones, el rumbo que iba tomando su vida y junto a ella sus sentimientos, y empezaba a dudar si se sentía con miedo o con fuerzas.
A veces le dolía, pero se conocía lo suficiente como para saber que era una parte necesaria en el proceso de hacerse un poco más inmune. 
Había días en los que no quería comer más y sus pupilas se quedaban dilatadas, sintiéndose como si no estuviera del todo despierta, y se olvidaba por completo de lo gratificante que podía llegar a ser cavar en sí misma y revolver todo lo malo hasta acabar salpicándolo hacia afuera, como un volcán que expulsa en pequeños fogonazos su lava más voraz. 
Los demás creían que estaba cada vez mejor desde su minúscula perspectiva de mediocres ignorantes, que era lo que debían ser todos ellos. 

En algunos momentos se llegaba a plantear, basándose en las dudas existenciales provenientes de lo más remoto de su subconsciente, el verdadero sentido de su vida, y era entonces cuando un inmenso vacío le acechaba para hundirla, aunque ella intentase hacerle frente con su sonrisa y su mirada rotas por la frustración. 
Ella sabía que el mañana no era opcional, o quizá sí; que le vigilaba la valentía, y que nunca iba a permitirse el lujo de renunciar a algo que le hiciese feliz, por mucho daño que pudiera causarle después. Porque la mejor felicidad, según ella, era la que se saboreaba a pequeños sorbitos, unos dulces y otros más amargos para compensar. 

Se sentía en la certeza de que igual que alguien puede sostenerte puede dejarte caer cuando menos te lo esperes, puede romperte, y lo que se rompe se rompe y es mejor dejarlo así, porque muchas veces nos cortamos las manos al intentar unir los pedazos de algo que se rompió hace mucho tiempo, y que ya no merece la pena arreglar. 
Puede que sea porque esa persona se ha marchado, pero sólo hay una cosa que ella odie más que alguien que le abandona, y es alguien que regresa. Más aún si pretende ocupar como si tal cosa el puesto que tenía dentro de la jerarquía de su corazón. 

Porque a veces nuestros padres nos dicen que llegaremos a ser los príncipes y los héroes que nos leen en los cuentos, ellos creen que nunca creceremos y podrán ocultarnos permanentemente lo dura que es la vida, no se plantean la posibilidad de que nos sintamos solos incluso estando al lado de la persona a la que amamos, y eso debería ser algo que tendrían que enseñarnos, enseñarnos a amar, porque queremos estar solos cuando no sabemos amar.

Incluso a veces simplemente se trata de un paso entre el miedo y una noche de diversión en la parte trasera de un Volvo, porque hasta lo que retrocede termina avanzando. Nada permanece igual. Y quizá el secreto erradique en hacer más con menos. Tener sexo salvaje, no pedir perdón y huir de los finales felices. Mejor simplemente vivir. Porque todo lo que digo es una metáfora de todo lo que no digo, y eso al fin y al cabo es decir demasiadas cosas.

Rompámoslo todo y sintamos el placer que produce ver nuestro alrededor absolutamente destruido.

4 comentarios:

  1. Pesimista a la vez que realista...te abre un poco los ojos en el momento que lo lees, aunque cuando pase 2 dias solo sea un recuerdo y vuelvas a ser el mismo idiota que antes...
    Me gusta.

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  2. ERES INCREEEEEEÍBLE HOSTIAS.
    escribes unas cosas que.. pf llegan ahí dentro del corazoncito y lo sabes :)
    te lo dije y te lo vuelvo a decir: sooooy tu fan number one xDDDDDDDDDD
    NOVIA (L)

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  3. En el silencio de mi habitación no se oyen tic-tacs, si no el run-run del ventilador del ordenador. Y me encanta cuando en el silencio dejo la mente en blanco y ese sonido permanente pero ausente me devuelve a la realidad.

    Una metáfora puede decir mucho más de lo que queremos. El lector es quien interpreta y eso no podemos controlarlo. Pero es más cómodo hablar desde las metáforas.

    No dejes que el vacío te llene, ni te dejes vencer sin haber luchado antes.

    Me han llegado muchas partes de este texto, me ha encantado.

    :)

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Las personas estamos condenadas a ser libres, porque una vez que estamos en este mundo somos responsables de todo lo que hacemos. No importa que nos amen o nos critiquen, que nos respeten, nos honren o nos difamen, que nos coronen o nos crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.