Bienvenidos a mi rincón secreto (o no tan secreto), el lugar donde mezclo pomelo con caramelo, y añado varios cubitos de hielo. Para que lo ácido sea algo más dulce, y el frío haga todo un poco más a mi manera. El resto de mis sentimientos se encuentran guardados en las cajas de zapatos, debajo de mi cama, pero no se lo contéis a nadie.


10 de septiembre de 2012

Nota de suicidio II

Llevo tanto tiempo sintiendo un vacío enorme dentro de mí que ya me estoy planteando amueblarlo, ponerle algunos cuadros o un jarrón con flores para que quede algo más bonito, decorarlo un poco nada más. Y al rincón de pensar, ya que estamos renovando, pintar de colores más alegres las grises paredes y añadirles un par de frases profundas para ayudarme a orientar mis pensamientos negativos y autodestructivos hacia otros más optimistas. Nunca me imaginé en esta situación. Miro mis manos y no encuentro ningún saliente al que aferrarme para no caer en picado. Quiero pensar que soy fuerte y que podré con esto sea cual sea el desenlace. Cierro los ojos y me veo inmersa en una calma tan apacible que quisiera no salir de ahí nunca, estiro mi cuerpo como si intentase alcanzarte y milagrosamente te toco, miro en tu dirección y te veo tumbado a mi lado con tus preciosos ojos hablándome en un idioma en el que sólo existen palabras bonitas, palabras que te abrazan y espantan a la soledad. Puedo acariciar tu cuerpo, con la yema de mis dedos o con mis propios labios, y regodearme entre tus aromas, texturas y sabores. Puedo hacer cualquier cosa, porque todo es fruto de mi imaginación. No tardo en abrir los ojos y en chocar de bruces contra la realidad, me doy cuenta de cómo poco a poco todos mis errores me están pasando factura, tantos errores con una misma persona que se merece todo lo mejor. Lo mejor. Me retumba en mi cabeza el hecho de no haber sido lo suficientemente buena, de no haberte tratado lo mejor que sabía. Me quedo desorientada y vagando entre las cosas que me gustaría hacer y las cosas que podrían pasar y mi mente me obliga a quedarme a la expectativa. No puedo evitar buscarte en los recuerdos de un futuro que parecía perfecto, cuando todo iba a pedir de boca, como yo digo, cuando éramos uña y carne. Me duele saber que todo ha sido culpa mía; que mis celos y mis inseguridades no sólo acabaron conmigo, sino también contigo. Me arrepiento de las cosas que hice para llamar tu atención pero si supieras cómo me sentía en cada momento me entenderías al menos un poquito. El problema es que no te imaginas lo que te quiero y lo que estoy dispuesta a mejorar y a demostrarte para que vaya bien. No sabes que aún cuando estás a mi lado te noto demasiado lejos, y mi garganta se hace un nudo tan fuerte que solamente tú podrías desatar. Intento no agobiarte para que sea más fácil todo, intento no centrarme en las cosas que quizás te diga la gente para alejarte de mí, intento simplemente confiar en ti y en que todo irá bien. Todavía tu sonrisa me hace olvidarme de todos mis problemas y no voy a darme por vencida en ser yo quien te haga sonreír, porque cuando te dije que sólo me bastaba con verte sonreír me equivocaba, sólo me basta con hacerte sonreír. Porque te quiero.

1 comentario:

  1. La carta de suicidio perfecta enserio, nose transmite...

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Las personas estamos condenadas a ser libres, porque una vez que estamos en este mundo somos responsables de todo lo que hacemos. No importa que nos amen o nos critiquen, que nos respeten, nos honren o nos difamen, que nos coronen o nos crucifiquen, porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.